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Caminos hacia el corazón del silencio (I): encuentro entre el budismo tibetano y la mística carmelita

Caminos para contemplar y encontrar lo sagrado. Budismo tibetano y espiritualidad carmelitana / Paths to Contemplate and Encounter the Sacred. Tibetan Buddhism and Carmelite Spirituality, dirigido por Jerzy Nawojowski, OCD, y publicado en 2025 por el CITeS, «Universidad de la Mística», y el Grupo Editorial Fonte–Monte Carmelo, es una memoria viva del «Tercer Encuentro Mundial Mística Teresiana y Diálogo Interreligioso», celebrado en Ávila del 25 al 28 de julio de 2024. Este origen resulta clave para comprender el volumen: explica y justifica la diversidad de registros que reúne y su intención de conservar y transmitir no solo contenidos académicos, sino también una experiencia concreta de convivencia interreligiosa.

Puede ser una imagen de texto que dice "bien ciertos budismo el cristianismo en bondad, Colección Misticay Religiones» principios morales esencial trikaya DIRECTOR JERZY NAWOJOWSKI efimera este patrimonio acumulada perspectivas singulares decisivas sentido nuestra Studes Hong conoce acercamiento encuentro budista. obstante, positivas con| cultura identifican islamica. probable positivos valores -neuronas » esté mistica carmelitana habitualmente forma SAGRADO SACRED THE ENCOUNTER CONTEMPLAR AND CONTEMPLATE CAMINOS to PATHS Padre sobre CAMINOS PARA CONTEMPLAR ENCONTRAR LO SAGRADO Budismo tibetano espiritualidad carmelitana hermano porque fundamenta experiencia todos humanos. Director Centro Sanjuanista CITeS Uhiversidad DCD MA) PATHS CONTEMPLATE AND ENCOUNTER THE SACRED Tibetan Buddhism Carmelite Spirituality Grupo Editorial Fonte Monte Carmelo Mistica"

En el plano organizativo, el libro refleja la sólida colaboración entre las diversas instituciones que vertebraron el congreso. El encuentro fue convocado y coorganizado por la Orden de los Carmelitas Descalzos, el Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista (CITeS) de Ávila y el Centre of Buddhist Studies (CBS) de la Universidad de Hong Kong (HKU), con la colaboración de la Fundación Dharma-Gaia (FDG), que actuó como promotora y coorganizadora del evento. Este congreso representa el tercer fruto de esta colaboración.

El volumen representa además la consolidación de un proyecto ambicioso en términos espirituales, iniciado en 2016, cuando el CITeS y lo que es hoy la FDG concibieron tender un puente sostenido que conectara la espiritualidad carmelitana y las tradiciones budistas. El recorrido comenzó en 2017 con un encuentro dedicado al budismo primigenio y la tradición theravāda, continuó en 2020 con un congreso sobre budismo chan/zen y mística cristiana —interrumpido por la pandemia, pero documentado en formato editorial— y culminó con el congreso de 2024 centrado en el budismo tibetano. En ese sentido, este volumen no constituye un gesto aislado, sino una etapa visible de este sistemático diálogo interreligioso.

El volumen documenta un encuentro diseñado como un espacio bilingüe e híbrido, donde la reflexión teórica convivió armónicamente con talleres prácticos, rituales y recitaciones. Bajo el título «Orientaciones para visualizar, contemplar y encontrar lo sagrado», el congreso desplazó el foco desde la mera exposición doctrinal hacia la fenomenología de la práctica, explorando el papel del cuerpo, la imagen y el silencio en la transformación de la conciencia.

Desde una perspectiva de rigurosidad académica, es decisivo contar con interlocutores de competencia especializada, porque su intervención permite sostener el diálogo más allá del intercambio de impresiones y encuadrarlo en una comparación conceptualmente exigente. En este sentido, el CBS y el CITeS aportan un marco sólido en las tradiciones budista y cristiana, respectivamente. A su vez, la FDG cumple una función de mediación clave: traduce ese trabajo en orientaciones que pueden incorporarse a la vida cotidiana de los practicantes.

El título del encuentro fija con precisión su enfoque: no se propone un duelo de doctrinas ni una síntesis forzada, sino una exploración compartida a través de «caminos» practicables —ética, disciplina, contemplación, ritualidad y discernimiento de la experiencia—. Esta opción metodológica resulta especialmente pertinente tanto para el budismo tibetano, con su repertorio de visualizaciones y medios rituales, como para la tradición carmelitana, con su cartografía de la interioridad y su pedagogía del silencio orante. Este giro —pasar de la comparación de enunciados a la atención a las prácticas y sus frutos— explica buena parte del interés del volumen para especialistas y practicantes, y permite que el diálogo transite de lo meramente intelectual a la construcción de itinerarios compartidos.

El volumen se organiza en cuatro partes: (1) marco del diálogo interreligioso; (2) caminos del budismo tibetano; (3) caminos del Carmelo teresiano; y (4) estudios comparativos. La secuencia es clara y didáctica: primero introduce conceptos y vocabulario indispensables; después deja hablar a cada tradición en sus propios términos; y, por último, propone una lectura comparativa entre ambas. En esta reseña, no obstante, se opta por seguir el orden del programa del congreso, que presentó de forma paralela los itinerarios del budismo tibetano y de la espiritualidad carmelitana. Este recorrido “en espejo” permite contrastar progresivamente similitudes y diferencias en aspectos clave —como la ética, el entrenamiento de la atención, la contemplación y la culminación del camino— y reproduce con mayor fidelidad la dinámica del diálogo tal como se desarrolló durante el encuentro.

Marco conceptual para el diálogo interreligioso

El acto inaugural del congreso, celebrado el 25 de julio de 2024, estableció desde el principio la importancia del diálogo interreligioso entre cristianismo y budismo. En esta primera sesión, tanto el Dr. Jerzy Nawojowski, OCD, director del CITeS, como el Dr. Georgios T. Halkias, director del Centro de Estudios Budistas de la Universidad de Hong Kong, presentaron las perspectivas carmelita y budista, respectivamente, sentando las bases del encuentro.

El profesor Georgios Halkias abre el volumen con la propuesta de desplazar la atención en el diálogo interreligioso: en lugar de buscar correspondencias doctrinales, es más provechoso trabajar en terrenos comparables en los que las tradiciones pueden encontrarse: ética, desarrollo de la atención, ritualidad, prácticas contemplativas y narrativas de santidad. El diálogo se revela, así, como un lugar de comprensión entre las tradiciones religiosas y como una instancia para revisar la propia espiritualidad. No se trata de atenuar las diferencias, sino de mantenerlas con rigor, evitando tanto el sincretismo como el exclusivismo improductivo.

En consonancia, el padre Jerzy Nawojowski, sostiene en su introducción que, en un mundo cada vez más tecnificado, los encuentros personales menguan y el diálogo interreligioso se nos presenta como una necesidad para nuestro crecimiento humano y espiritual. Ancla esta apertura hacia el otro en aspectos esenciales de la espiritualidad carmelitana: la oración, la purificación interior, el desapego, la caridad. La conferencia se presenta como un espacio para el trabajo conjunto en la meditación, la contemplación y en experimentar lo sagrado.

Georgios T. Halkias, director del CBS de HKU y Jerzy Nawojowski, director del CITeS. Fotografía cortesía de Daniel Millet.

Presentaciones mutuas

Caverio Cannistrà, OCD —ex definidor de los Carmelitas Descalzos y profesor de teología—, en su ponencia «La Orden del Carmelo Descalzo y la mística teresiana», aporta una perspectiva nacida de su experiencia de residencia en un monasterio shingón japonés, lo que enriquece el diálogo desde una dimensión vivencial. Presenta la reforma teresiana como un camino cuyo dinamismo brota del encuentro con Cristo llagado, y distingue con cuidado entre el esfuerzo humano y la contemplación entendida como don gratuito, orientado a una unión transformadora. Para Cannistrà, la autenticidad mística se verifica por sus frutos concretos —humildad, compasión y vida comunitaria—, signos de una humanidad más amorosa, y muestra, así, como el diálogo puede profundizar la propia tradición sin diluir sus raíces.

El Dr. Phuntsok Wangchuk, profesor honorario del CBS (HKU), examina en su presentación «La base, el camino y el fruto en el budismo tibetano» un marco doctrinal sobre la evolución espiritual en el budismo tibetano. La «base» es la naturaleza búdica innata y pura de todo ser, aunque se encuentre oscurecida por la ignorancia; el «camino» es la secuencia de prácticas transformadoras necesarias para actualizar esa potencialidad y liberarse del sufrimiento. Por último, el «fruto» simboliza la esfera más elevada de la iluminación o estado de Buda, donde se erradican los venenos mentales. Estos pilares son interdependientes: la base fundamenta la práctica, el camino es el medio y el fruto es el reconocimiento final de la esencia primordial.

Moralidad y disciplina

La hermana María José Pérez, OCD, monja del monasterio de Puzol, nos presenta en su ponencia «Apretar mucho en las virtudes, mas no en el rigor» la ascética teresiana de la Amistad, es decir, el desarrollo de la mística teresiana hacia un trabajo interior. La autora subraya cómo Teresa traslada la atención de lo exterior a ejercer sin límites las virtudes como el amor fraterno, el perdón, la renuncia y la humildad. Esta «ascética de la Amistad» es un sello distintivo en su espiritualidad carmelitana: la santidad no se encuentra en el rigor físico, sino en una entrega cordial que la hace venir a Cristo y a la máxima apertura personal hacia Él.

La Dra. Catherine Hardie, profesora del CBS (HKU), en su ponencia «Perspectivas budistas tibetanas sobre la disciplina y la moralidad», explica que la ética del budismo tibetano se fundamenta en la bodhicitta, una aspiración altruista hacia la iluminación para liberar a todos los seres. Esta tradición organiza sus principios en tres vehículos (śrāvakayāna, mahāyāna y vajrayāna), cada uno con compromisos jerarquizados (pratimoksha, bodhisattva y mantra secreto). Aunque el vajrayāna se considera superior, los votos deben observarse en conjunto. Las normas éticas varían según el vehículo: śrāvakayāna promueve evitar acciones negativas, el mahāyāna utiliza «medios hábiles» para beneficiar a otros, y el vajrayāna trasciende las distinciones morales convencionales, respetando externamente los códigos tradicionales.

Fotografía de la Hermana María José Pérez. Cortesía de Daniel Millet.

Experiencia pre-contemplativa

En el capítulo titulado «La experiencia precontemplativa», el Dr. Juan Antonio Marcos Rodríguez, OCD, subdirector del CITeS y profesor en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, aborda la dimensión espiritual previa a la contemplación. El autor recupera para su análisis el término «contemplación adquirida», un concepto que tiene eco en la primera articulación sistemática de la tradición carmelitana. Más allá de este contexto histórico, el análisis se basa principalmente en la obra de San Juan de la Cruz para identificar los elementos instrumentales y pedagógicos que definen esta etapa espiritual. Especialmente valioso es su análisis de los mecanismos prácticos y la reflexión en torno a categorías y metáforas nucleares —la herida, el centro, el cuidado amoroso—que iluminan este devenir desde una perspectiva que articula teoría y práctica en el ámbito de la mística carmelitana.

El Dr. Klaus-Dieter Mathes, profesor del CBS, en su ponencia «Meditación en la deidad en la tradición del budismo tibetano», explora cómo en el budismo tántrico las deidades (devatās) son manifestaciones que emergen espontáneamente de la iluminación de los budas en correspondencia con las necesidades de los discípulos. El autor detalla que, bajo la guía de un maestro tántrico, el practicante debe primero descubrir e identificarse con la forma divina más propicia para realizar su buda interior. Esta «divinidad a ser apreciada» (iṣṭadevatā) se convierte en la forma en que uno se visualiza a sí mismo conceptualmente durante la etapa de creación, proceso que facilita la superación del apego al ego y otros estados mentales dualistas perjudiciales. Mathes subraya la importancia de comprender que esta autoimagen como deidad es similar a un arcoíris, carente de existencia inherente, comprensión que conduce hacia una realización no conceptual de la verdadera naturaleza de la mente.

 Visiones místicas

El Dr. Pedro Fraile Yecora, profesor de griego Bíblico y Sagradas Escrituras en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón, en su ponencia «Las visiones místicas y el encuentro. Perspectiva carmelita», explora la tradición mística carmelitana desde el misterio de la Encarnación como clave hermenéutica. El escritor analiza la valoración positiva de la realidad corporal por la Sagrada Escritura y comenta diversos textos de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, donde pone de relieve cómo, a pesar de la mentalidad dualista imperante en el siglo XVI que consideraba el cuerpo como un impedimento, ambos místicos superan estas limitaciones para construir, a partir de su vivencia, una doctrina de la vida espiritual en la que la dimensión corporal no es anulada, sino que es integrada y trasformada. Para Teresa, el encuentro con Cristo resucitado descubre el valor del cuerpo glorificado; y para Juan, la persona, en su realidad encarnada, se configura como un lugar de manifestación divina.

Las experiencias místicas en el budismo tibetano se interpretan desde una epistemología centrada en la comprensión de la mente y la vacuidad, según explica Georgios Halkias en su ponencia «Visiones místicas y encuentro. Perspectiva budista tibetana». El autor propone una clasificación de estas experiencias en cuatro categorías principales: encuentros con seres iluminados, visiones de tierras puras, experiencias de luminosidad mental y experiencias de trascendencia directa. En su análisis, Halkias examina fenómenos específicos como los «terma» (tesoros revelados) y prácticas contemplativas como retiros en oscuridad y «sky-gazing». El discernimiento es esencial para evitar el apego a las visiones o la inflación del ego, subrayando que estas experiencias, aunque valiosas, deben funcionar como medios hábiles para profundizar la comprensión y cultivar la sabiduría en el camino hacia el despertar.

La meta última

En «El objetivo Supremo o la unión con Dios. Desde la perspectiva de Jesucristo y los místicos cristianos», Fco Javier Sancho Fermín reflexiona acerca de las diversas formas con las que se nombra en términos católicos el fin último del cristiano, ya sea felicidad, cielo, santidad, salvación, Reino de Dios u unión con Dios. Comenta que ninguna de ellas consigue cubrir la totalidad de su integralidad. En su interpretación resalta «salvación» como palabra clave del mensaje evangélico no sólo en sentido ético y escatológico sino también como «salus»: liberación de todo lo que constriñe la plenitud humana, dolor, apegos o egoísmo. Siguiendo la experiencia de Jesús y los místicos cristianos, afirma que esta meta última se dirige a la armonía del ser, la integración personal y un compromiso amoroso universal.

En «Actualizando el Sagrado Último en la mística budista», Khenpo Yeshi explora el concepto de la realización del objetivo supremo en el misticismo budista tibetano a partir de textos de las tradiciones tibetanas tempranas de Chan («Zen») y Dzogchen («Gran Perfección»). Estos textos son de particular interés porque hablan desde la perspectiva del objetivo último, utilizando el lenguaje de un camino que no requiere esfuerzo. De esta manera, el trabajo proporciona un examen exhaustivo de las teorías y prácticas involucradas en la consecución de la iluminación dentro del budismo tibetano. Comenzando con una revisión de la filosofía budista tibetana y la idea del no-yo o vacuidad, se considerarán los tres cuerpos de buda (kāyas) y cómo los budas actúan en el mundo. El núcleo del asunto es la cuestión de si el objetivo último de la budeidad consiste en una simple cesación de apariencias y actividades, o si continúa manifestándose y actuando en el mundo en beneficio de los seres que sufren. 

P. Francisco Javier Sancho Fermín, exdirector del CITeS.

Puede leer la segunda parte de esta reseña aquí